EL murciélago (Rat Penat,en valenciano)

El murciélago es una figura heráldica frecuente en los blasones de la antigua Corona de Aragón. Aparece mayoritariamente en la parte superior, sobre la corona.

Hay una leyenda basada en el Llibre dels feits que dice que el murciélago fue popularizado por el rey Jaime I el Conquistador y que conmemora a un murciélago que evitó un descalabro de la Corona de Aragón cerca de Burriana y permitió la conquista de Valencia. Esta leyenda es parecida a otra mallorquina, según la cual el rey protegió a un murciélago que se encontraba dentro de la primera mezquita consagrada como iglesia de la ciudad de Mallorca, la actual iglesia de San Miguel.

Aun así parece que el origen más verosímil de este animal como símbolo radica en la «vibra» o dragón de la cimera del rey Pedro el Ceremonioso. La «vibra» era un dragón que antes coronaba los escudos de algunas ciudades importantes del Mediterráneo, como Palma de Mallorca, Valencia y Barcelona. Con el paso del tiempo la antigua víbora se llegó a identificar con un murciélago y tomó también la forma.

El uso del murciélago sustituyendo al dragón empezó hacia el siglo XVII y se impuso plenamente durante el siglo XIX.

 

Emblema de la ciudad de Valencia

El empleo de la figura de animales en los escudos de ciudades o regiones es muy común. Hay escudos con osos, dragones, leones, águilas y todo tipo de animales feroces, majestuosos o simplemente mitológicos. Pero aquí en Valencia tenemos un animal muy peculiar como emblema. El murciélago. Son varias las leyendas sobre el porqué de este peculiar y entrañable animal en nuestro escudo. 


Leyenda

El murciélago es el animal heráldico de Valencia por antonomasia. Según la leyenda los árabes lo domesticaban y lo empleaban para mantener a raya a los mosquitos de los terrenos pantanosos cercanos a la ciudad de Valencia.

En la época de Jaume I un profeta árabe auguró que mientras el murciélago del dueño de la ciudad pudiera volar todas las noches la ciudad se mantendría en poder musulmán.

Las tiendas de las tropas del rey Jaime I estaban acampadas en el arrabal de Ruzafa, fuera de la muralla de la ciudad de Valencia, a la cual habían sitiado para arrebatársela a los musulmanes.

Fue por entonces cuando un murciélago hizo el nido en la parte alta de la tienda del rey como si quisiera coronarla y augurar la victoria de Jaime I. El rey ordenó que no le asustasen, sino que le complacieran para que estuviese a gusto en el campamento

Cuenta la leyenda que el rey Jaume I, Estaba acampado en las cercanías de Valencia en su intento de arrebatar el control de la ciudad a los moros.

Una noche, dormía el ejército cristiano tranquilo y confiado cuando se oyó un sonido muy extraño en las proximidades de la tienda del mismo rey. Un soldado que oyó el misterioso ruido corrió a despertar al rey que de inmediato dio la orden de que estuvieran todos alertas y vigilantes.

Fue entonces cuando alguien descubrió que el ejército moro se hallaba muy cerca del campamento, emprendiendo un ataque sorpresa contra las tropas de Jaume I. Rápidamente, tomaron todos los soldados las armas para presentar la batalla al ejército moro. La lucha fue terrible, los moros sufrieron un número elevado de bajas que les obligaron a retirarse. El ataque sorpresa, casi a la desesperada había sido rechazado.

Al acabar la batalla, se quiso saber el origen de aquel misterioso sonido que había puesto en guardia al ejército cristiano cuando descubrieron que había sido un murciélago, el que había estado golpeándose a sí mismo en un tambor y tirando al suelo algunas armas que habían provocado el misterioso estruendo que habían escuchando en mitad de la noche.

En agradecimiento al murciélago, Jaume I hizo poner al murciélago en la parte más alta del escudo de la ciudad de Valencia.


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